lunes, 30 de junio de 2014

28 semanas y un día... preparando la llegada de las bebés sin arruinarse: las tiendas de segunda mano.

     
Jersey y gorrito hechos a mano por mi tía.
A estas alturas del embarazo, cuando aún te encuentras ágil aunque llena de picores por toda la panza debido al constante estiramiento de la piel por parte de esos seres que te habitan y que ahora sólo tienen que engordar y crecer, todos los manuales aconsejan tenerlo todo o casi todo preparado, por si se adelantan. Entonces te planteas qué es lo que necesitas realmente, para evitar caer en el consumismo compulsivo, y dónde encontrar mejores precios, para no arruinarte o invertir lo estrictamente necesario. 

     Desde mi punto de vista, la clave está en las tiendas de segunda mano o en los particulares que venden cosas con poco uso prácticamente nuevas por internet, muchas veces a mitad de precio. Por tanto, páginas como segundamano.es y otras similares son de obligado uso. Contactar gente de tu misma provincia es otro truco para no tener que afrontar los gastos de envío de objetos tan grandes como la sillita de paseo.   
     En la zona de Vigo visitamos algunas tiendas y constatamos con gran satisfacción que este tipo de negocios empezaban a proliferar por doquier, sea por la crisis o porque la gente igual ya no tiene tantos bebés en la familia para heredar cosas. Uno de ellos al que aún no hemos ido es bebemarket. Otros que sí visitamos y nos sorprendieron por sus buenos precios y paciencia al responder a todas nuestras dudas son: Mi mami es lista y Trikitrake. Vale la pena echar un vistazo a lo que tienen. Soy partidaria de reutilizar y no apoyar al sistema hipercapitalista que produce sin descanso agotando los recursos del planeta e incrementando la contaminación.
     El heredar ropita de bebés de algún familiar o alguna compañera también colabora al ahorro y a la filosofía de la reutilización. Desde aquí agradezco a las compis y familiares que colaboraron enormemente con este hecho. Cuando ya no necesite todo lo que me han dado seguiré la cadena. Una mención especial es para mi tía, una artista haciendo ropita de bebé de cuyas maravillosas creaciones iré adjuntando fotos.

sábado, 28 de junio de 2014

27 semanas y 6 días... miedos durante el embarazo.

     Los miedos sobre posibles complicaciones durante el embarazo o el parto son perfectamente normales e inevitables. El no obsesionarse con ellos es lo realmente importante para no amargarse y disfrutar con tu pareja de una manera plena esta etapa tan especial. Las hormonas de la felicidad que llenan a una imagino que se encargan de que nada negativo permanezca mucho tiempo en tu mente para nublar toda la luz-dicha de la que te sientes rodeada.      Sin embargo, como es bien sabido, cuando el inconsciente se relaja, es decir, cuando dormimos, esos miedos afloran en forma de sueños o pesadillas. La última que recuerdo fue muy reveladora en este sentido pues me hizo ser consciente de cuánto me preocupaba algo en concreto.      
     En el sueño estaba de parto y me ponían la epidural (que se ve que no era algo tan aparatoso como lo es en la realidad con el tubo y todo eso) pero tardaba en dilatar por lo que la comadrona nos decía a mi marido y a mí que nos fuéramos a dar una vuelta para hacer tiempo. La siguiente escena del sueño transcurría en una zona de pubs con mucha gente en estado alcohólico (ésta es la parte realmente surrealista del sueño). Al rato de estar paseando, de repente, caía en la cuenta de algo muy importante y que me llenaba de preocupación:"Estamos sólo de siete meses"- le decía a mi marido. Asumiendo de golpe lo que implicaba esto.
     Ese era el final del sueño en el que me despertaba llena de angustia y que coincide con uno de mis mayores miedos: que se adelante, pero demasiado. Eso está ahí, la obstetra lo ha dicho, literalmente "intentaremos aguantarlo hasta la semana 37 aunque en la 30 podrían querer salir" (esto último es posible que no lo dijera exactamente así). Aunque sus palabras no tienen por qué ser un hecho incuestionable. Si el carácter tranquilo de la madre influye, desde luego tengo puntos a favor porque no hay mucho ni que me acelere ni que me altere, las clases de yoga he de decir que contribuyen bastante a ello: mi mente huye de todo lo que me huele a estrés y no se deja alterar por nada.
     Por si sirve de consuelo o de hecho tranquilizador, según he leído, en los embarazos múltiples la maduración pulmonar es mayor en los fetos debido a la falta de espacio, con lo que parece que están más preparados para salir antes.

lunes, 23 de junio de 2014

27 semanas y un día... libros sobre el embarazo I.


     Uno de los primeros libros sobre el embarazo y parto de los que hablaré es más bien un manual que me prestó una compañera de trabajo. Hasta ahora me ha parecido el mejor y más completo. No es muy extenso e incluye publicidad pero posee el valor de haber sido hecho por matronas con lo cual te habla de todo aquello que necesitas saber sin darle muchas vueltas. El problema es que no creo que sea muy fácil de conseguir. Hace unos años los daban las matronas. Ahora, por lo que sea, sólo te dan de vez en cuando alguna fotocopia.
     Lo que incluyo a continuación pertenece a este manual y me pareció interesante: un menú semanal para embarazadas, un calendario de vacunación para cuando ya ha nacido el/la bebé y una tabla de peso según las semanas de embarazo.

Menú embarazadas.

Calendario de vacunas.

Tabla de peso según las semanas de embarazo.




domingo, 22 de junio de 2014

27 semanas... la fastidiosa retención de líquidos y los placenteros paseos por la playa.

Afortunadamente, el calor nos ha dado una tregua. Sigue haciéndolo pero no llegamos a los agobiantes 30 grados de hace unos días. Cuando es así, la pesadez de piernas se vuelve algo bastante insoportable. Está relacionada con la retención de líquidos durante el embarazo, al parecer, algo necesario e inevitable. No hay mucho que se pueda hacer para solucionarlo. Sólo algunos remedios para aliviarlo: los paseos por la playa (con masaje de arena y agua incluido), los geles fríos (en la farmacia no se arriesgan a aconsejar uno tan fuerte como Fitocold aunque la matrona dice que cualquiera vale; Natisben y Vitiven las he probado y lo del frío te lo tienes que imaginar porque las cremas en sí no lo producen, por mucho que las guardes en la nevera), beber mucha agua, no tomar sal, poner las piernas en alto, las medias de compresión (una tortura insoportable), ropa y calzado cómodo, no estar mucho tiempo de pie, evitar el estreñimiento, ir a la piscina (esto último me da un poco de cosa por el miedo a resbalar o salir rodando)... 
     Ahora, el dolor de rodillas, tobillos y planta de los pies supongo que será algo relacionado con esto y con el gran incremento de peso, al menos en mi caso: no dejan de ser 13 kg (vértigo da sólo pensarlo) y aún quedan tres meses... En fin, espero que la "dieta" pare un poco este avance desmesurado de la masa corporal pero no el del precioso contenido que su interior guarda (según la matrona puedes no incrementar el peso total pero los fetos seguir creciendo perfectamente y sí incrementando su peso: sería lo ideal).

sábado, 21 de junio de 2014

26 semanas y 6 días... hipersensibilidad y estado de felicidad constante.

     Emocionalmente el embarazo también influye. Si una ya es de por si hipersensible en condiciones normales, embarazada lo está mucho más. Casi todo te emociona. Y no me refiero a los/las bebés en particular. Sigo prefiriendo los documentales de animales (me encanta verlos con sus crías pero dejo de verlos cuando empieza el momento caza), a los que ahora soy especialmente adicta y a los programas de cocina, que antes me resultaban indiferentes: saboreo los alimentos con sólo verlos.
     Además, estás en un estado de permanente beatitud: nada te importa ni te agobia demasiado como para alterarlo. La gente que te rodea se muestra muy comprensiva contigo y se crea una especie de flujo de energía positiva. De repente, las rencillas familiares enquistadas desde hace décadas se vuelven menos trascendentes y tales quistes se diluyen o dejan de generar los malos sentimientos que en su momento los provocaron. 
     
Una de esas cosas que emocionan.

Supongo que de todo esto viene el tópico que tanto te repiten las mujeres que ya han pasado por un embarazo: "disfrútalo".        Probablemente cuando recuerdan todas estas sensaciones que sólo duraron nueve meses las echan de menos y de alguna manera te están avisando para que las valores y las saborees en su justa medida, es decir, con conciencia de que lo estás haciendo y de que se acabarán. Bien, creo ser muy consciente de ellas y de estar haciéndolo.   

jueves, 19 de junio de 2014

26 semanas y 4 días... clases de preparación al parto "antiembarazadas".

11 de marzo: la que veía como una inmensa panza.
     Después de un día de mucho estrés en el trabajo que ha tenido como resultado dos explosiones de furia tipo bomba atómica (una a mi madre y otra a mi marido) de esas que te dejan un inmenso sentimiento de culpabilidad, esta disquisición sobre las clases de preparación al parto me servirá de desahogo (o eso creo).      
     Primero he de dejar claro que estas clases son algo muy de agradecer y valorar. El mero hecho de que existan ya es un signo de que nos encontramos en el primer mundo y de que los recortes aún no han afectado a esta parte del Servicio Público de Salud. Te aclaran muchas dudas y confirman o desmienten mucho de lo que has leído en los libros sobre embarazo (si es que has leído alguno por eso de las dudas). Tema al que dedicaré otra entrada. Sin embargo, no son como las que aparecen en las películas americanas ni de lejos, vamos: parejas practicando diversos ejercicios en colchonetas en un ambiente de lo más distendido y encantador. 
     En las clases a las que yo voy, por las que vuelvo a reiterar mi agradecimiento al Servicio de Salud y a los/las profesionales que las organizan, la parte de ejercicios en colchoneta dura aproximadamente diez minutos y no es que hagamos muchos ejercicios de esos que previenen el descolgamiento pélvico o prácticas de respiración para el parto. El "rollo" teórico-explicativo-monologal (muy lleno de conocimientos, por otra parte) dura hora y media sin descanso. Es decir, todo seguido y cero participativo (bueno, alguna pregunta se permite). A esto hay que añadir una clase que tiende a sobre calentarse y unas sillas con respaldo que se clava. En fin, has de tener una resistencia físico-mental en muy buenas condiciones para salir viva de ellas. Mi marido estaba muy contento de asistir pero en vista del panorama, a la hora de la primera clase, lo eximí de la tortura por el bien de los dos (verlo removerse en la "cómoda" silla como un ternero a punto de llevar al matadero colaboró mucho a ello). Decidí que con que uno de los dos lo aguantara ya era suficiente. Además, semejante prueba de resistencia pensé que me prepararía para aguantar los partos que hiciera falta.
     Hoy tocaba la charla de la policía local sobre sistemas de retención para bebés. Gesto totalmente de agradecer y valorado muy positivamente por todo el mundo, yo misma incluida (nada menos que tres agentes/as muy amables acudieron). De ahí la gran afluencia de gente, el consecuente incremento de calor en la sala y los mareos-desmayos que se produjeron. Fue totalmente teórica también. Tanto, que después de dos horas de "aprendizaje" teórico-discursivo con power point incluido, he de confesar que no creo que sepa cómo colocar la sillita en el coche, lo que debiera haber sido uno de los objetivos esenciales de la clase (luego volveré a ver el vídeo del enlace a ver si consigo que me quede algo más claro)
     Ahora, los vídeos sobre accidentes y lesiones en bebés he de decir que me han concienciado mucho junto a los inspiradores vídeos de partos que ya habíamos tenido la suerte de visionar. 

miércoles, 18 de junio de 2014

26 semanas y 3 días... dieta y pilates.

     Después de la visita a la obstetra se confirma lo que ya había dicho la comadrona: nos pasamos de peso, luego entonces, hay que ponerse a dieta. Empecé con 59, cuando me empezaron a controlar el peso (aunque solía pesar 57) y ahora estoy en 69. Reconozco que desde el comienzo del embarazo como más (pues en mi vida había disfrutado tanto con los sabores de la comida) pero, últimamente, creí que ya había parado el carro. Pues se ve que no. La panza ha crecido bastante y todo lo demás se ve que también. Da igual que sea un embarazo gemelar: el peso no tiene por qué ser superior al de un embarazo normal, según dicen. La excusa de "es que retengo muchos líquidos en las piernas" (algo contra lo que no se puede hacer nada, según la comadrona, salvo ponerse gel frío para aliviar) tampoco es válida. 
     La explicación que me han dado es que el metabolismo de una embarazada es más lento y que se absorben más los nutrientes con lo que se tiende a acumular peso más que a eliminarlo. Con lo cual no sé cómo voy a hacer porque no creo que pueda comer menos ni más sano: hace años que no toco los fritos ni el azúcar. Aunque sí es cierto que algún que otro domingo hay parada en la pastelería y algún trozo de tarta cae (en estrecha colaboración con mi marido, un gran impulsor del azúcar). También he de reconocer que no he renunciado ni al pan ni a las empanadas, grandes placeres culinarios.
     A pesar de pasarme de peso la obstetra me ha puesto un suplemento de hierro, necesario a estas alturas del embarazo, y yo sigo manteniendo las vitaminas Natalben supra (dicen que todas son parecidas y estas son de las más económicas), por si acaso.
     En cuanto al ejercicio, el yoga lo he mantenido pues es lo más relajante que hay pero supongo que aunque mantiene tu flexibilidad y tonifica (jamás había tenido las piernas tan prietas)  no se queman muchas calorías. 
    Acabo de empezar pilates, más que nada por los ejercicios de refuerzo del suelo pélvico. Y supongo que, por añadir algo más, ahora que empezamos vacaciones y nos asamos de calor, toca retomar la natación aunque en plan tranquilo.
     En fin, tanto hablar de comida que me ha dado hambre. El menú de hoy: gazpacho de sandía (buenísimo...), salmón a la plancha y ensalada de arroz.

viernes, 13 de junio de 2014

25 semanas y 5 días... ver parecidos en una ecografía y los efectos del chocolate.

     Como es un embarazo gemelar se hace una ecografía al mes. Según me han dicho, si no es gemelar te harían tres en todo el embarazo, salvo que sea de alto riesgo. En ellas se ve el peso, el tamaño, los diferentes órganos, la traslucencia nucal en la semana 12... (este último dato no es tan definitorio como los aportados por otras pruebas como la amniocentesis o el test prenatal no invasivo en sangre, más caro -900 euros- pero con muchos menos riesgo de aborto pues es un simple análisis de sangre).
Eco de 4 meses
     Recuerdo que la primera eco que me hice, en la que ya se veía la forma de dos pequeñas seres humanos, fue muy emotiva. Las vi tan pequeñas, tan indefensas... que me dio una llorera interminable, es decir, empecé a lagrimear ya en la ecografía y no puede parar hasta llegar a casa. El pobre médico no sabía qué hacer. Vamos, que no le pude ni decir adiós entre hipo e hipo. 
     Cuando me dijeron que eran dos niñas (en el cuarto mes, creo) también lagrimeé bastante. La médica me llegó a preguntar, en broma, si lloraba porque eran niñas. 
Eco de 4 meses
     En la última "eco" sólo una nos mostró la carita, la de la izquierda. La de la derecha estaba viendo hacia dentro. He aquí su perfil. Resulta difícil de creer pero la nariz (la parte blanquecina de arriba) ya nos recuerda a la del padre. Aunque como la que más se mueve "en plan boxeadora" es N., la de la derecha, que no deja dar golpecitos, me da la impresión de que será la que herede el carácter inquieto del susodicho.


25 semanas
     Hasta ahora, G. estaba en posición podálica, es decir, con los pies para abajo, pero se ve que se ha dado la vuelta y actualmente está en posición cefálica, igual que su hermana N, con la cabeza para abajo. Esto no sé si determinará que sea un parto natural y no una cesárea. Hasta ahora no me han dicho nada, tan sólo que intentarán mantenerlo hasta la semana 37, que es raro que se aguanten hasta la 40 e incluso que podrían ya querer salir en la 30 (esperemos que no).
     Ambas se mueven mucho. Sobre todo por la noche. Supongo que cuando ya no hay ningún movimiento que las acune aprovechan para moverse. Lo que las pone especialmente en marcha en cualquier momento del día, por no decir locas, es el chocolate. Algo de lo que no se puede abusar, por el incremento de peso y lo que la glucosa (prueba que me he hecho esta semana). Pero, es comer chocolate y al momento empiezan a moverse. La de la derecha suele dar golpecitos bastante consistentes y la de la izquierda hace como estiramientos que marcan su cuerpecito en mi barriga. En fin, una sensación extraña y alienígena al mismo tiempo...

jueves, 12 de junio de 2014

25 semanas y 4 días... y llegó el calor.

     El propósito de este blog es anotar y compartir todas las sensaciones que una vive al estar embarazada por primera vez. Todo se vive de una manera diferente: la comida, la ropa, las actividades de ocio... incluso el caminar. En estos momentos soy consciente de que lo hago como un pato.
     Ahora llegan las vacaciones, el calor y entramos en el tercer trimestre: la barriga crecerá y crecerá (aún más, lógico, sus dos "inquilinas" de 850 gramos necesitarán cada vez más espacio)  con lo que imagino que mi agilidad y resistencia no serán las mismas (el incremento de peso, sobre diez kilos o más, ya lo noto en la planta de los pies, ¿quién lo diría?). Las horas de descanso y reposo serán más abundantes con lo que la lectura y escritura espero que sean las compañeras ideales durante las vacaciones. Y como los diarios en papel ya no se llevan... he aquí la gran motivación que guiará este blog.
     También me gustaría compartir todo lo que voy aprendiendo en las clases de preparación al parto, webs, blogs y libros que leo... pues al principio todo son dudas y yo soy de las que siempre busca respuestas. Considero que las experiencias vividas en primera persona son las que más inspiran o acompañan a otras personas que las están viviendo. Al menos a mí, el leer lo que otras han escrito me ha servido, pues tus amigas "reales" no tienen por qué vivir las mismas experiencias que tú estás viviendo y necesitas compartir.          
Además, el "monotema" embarazo puede ser muy aburrido compartirlo con alguien que no lo está viviendo y tu pareja, aunque también lo esté pasando contigo de una manera muy intensa, tiene un límite en lo concerniente a todos esos pequeños detalles que para ti ahora lo son (casi) todo.
     
     Y para ir acabando esta entrada inaugural me gustaría mostrar mi último hallazgo en lo concerniente a atuendos aptos para ir a trabajar: algo discreto, cómodo, económico, fresco, que podrás seguir utilizando cuando la barriga ya no esté y creo que favorecedor. Aquí incluyo una imagen (el abanico formará parte indisociable de todos los "looks" pero tendrá su lugar en el bolso junto al "algo para picar por si me da el hambre" que también posee su lugar propio).