Según la obstetra, todo está dentro de la normalidad. El líquido amniótico del feto A está entre los parámetros normales. La dieta, de momento, ha parado la escalada imparable de kilos pues me mantengo en los 73 kg. En breve tocarán nuevos análisis aunque no me ha dado más detalles. Tan sólo que si en la semana 38 no nos ponemos de parto se provocaría.
Debido a las dimensiones de la barriga y las dificultades del riego sanguíneo para llegar a las extremidades, las manos y los pies se me han hinchado bastante. Se trata de una hinchazón permanente que no va nunca a menos sino a más cuando paso algún tiempo de pie. La hinchazón de las manos es tal que incluso llega a dificultar el cerrarlas y llego a sentir como adormecidas las puntas de los dedos de la derecha. ¿Solución que no acaba de remediarlo? Ponerlas en alto y darles un masaje con alguna crema para piernas hinchadas, según la comadrona, cualquiera es válida.
Los picores en la barriga vuelven de vez en cuando. Para aliviarlos, de momento, lo que va funcionando es Trofolastín, aunque no he dejado el aceite de almendras para mañana y noche, pues es muy graso y tarda en absorberse. Las pegas que le pongo a Suavinex, a pesar de que es más barata, es que me da la sensación de que no alivia esos desquiciantes picores y no se absorbe tan bien como la primera.
En fin, supongo que debería retomar la natación y los paseos por la playa aunque con las dimensiones actuales de panza lo primero me da algo de cosa.